Canto a Teresa, de José de Espronceda


¿Quién pensara jamás, Teresa mía,
que fuera eterno manantial de llanto
tanto inocente amor, tanta alegría,
tantas delicias y delirio tanto?
¿Quién pensara jamás llegase un día
en que perdido el celestial encanto
y caída la venda de los ojos,
cuanto diera placer causara enojos?


¿Quién pensara jamás, Teresa mía,
que fuera eterno manantial de llanto
tanto inocente amor, tanta alegría,
tantas delicias y delirio tanto?
¿Quién pensara jamás llegase un día
en que perdido el celestial encanto
y caída la venda de los ojos,
cuanto diera placer causara enojos?

¡Oh, Teresa! ¡Oh dolor! Lágrimas mías,
¡ah!, ¿dónde estáis, que no corréis a mares?
¿Por qué, por qué como en mejores días
no consoláis vosotras mis pesares?
¡Oh!, los que no sabéis las agonías
de un corazón que penas a millares,
¡ay!, desgarraron y que ya no llora,
¡piedad tened de mi tormento ahora!

¿Quién pensara jamás, Teresa mía,
que fuera eterno manantial de llanto
tanto inocente amor, tanta alegría,
tantas delicias y delirio tanto?
¿Quién pensara jamás llegase un día
en que perdido el celestial encanto
y caída la venda de los ojos,
cuanto diera placer causara enojos?



El Canto a Teresa de José Espronceda, está dedicado a su gran amor, Teresa Mancha, que murió. Constituye la elegía de un amor perdido e imposible de alcanzar. En el principio del poema, parte que no sale en el libro, aparece Teresa como una imagen pura y virginal, es decir, idealizada. Después aparece como mujer real. Finalmente, la mujer que ha sucumbido a la pasión, a la que rechaza, ya que la consumación del amor significa su envilecimiento y muere.
La característica que encontramos del Romanticismo en este poema, es el individualismo. El poeta se rebela contra su yo personal, contra sus aspiraciones amorosas. Da una visión sujetiva de la realidad.
Reúne una de las características del héroe romántico: la pasión amorosa por una mujer casada, que acaba con la muerte y marginación social de la amante.
Todos estos poemas se inspiran en personajes marginados o excluidos de la sociedad, con lo que por primera vez aparece claramente formulado el tema social en la lírica española
.