Rima LII

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nube de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!


Mejor un comentario personal, aunque no salga tan perfecto

Esta rima de Bécquer pertenece a la última etapa, que va desde la rima LII-LXXVI. El tema de estas rimas es el del miedo a la soledad, al dolor y a la muerte expresan la angustia por su final, que intuye cercano.
En esta rima el poeta quiere dejarse arrebatar por las fuerzas de una naturaleza desatada para diluirse en ella y perder así la razón y la memoria, liberándose por tanto del sufrimiento que le ocasiona el pensar en su fracaso amoroso. El fracaso amoroso es sin duda la causa de este deseo casi suicida, pero también hace falta destacar la angustia expresada en tan arrebatados versos adquiere un valor existencial más profundo: la vida “consciente” del hombre contra la vida “inconsciente” de la naturaleza, fuerza ciega y brutal. De ahí que utiliza “el ciego torbellino”, “la niebla oscura”, en el que el poeta desea hundirse, anularse, quizás puede ser por angustia que siente frente la vida.
En esta rima encontramos una estructura de paralelismo en el último verso de cada estrofa, “ ¡llevadme con vosotras! “.