3. Realizad un esquema o resumen sobre la poesía romántica y Espronceda.

Poesía Romántica

En la poesía romántica se distinguen dos tendencias:
  • La poesía lírica intimista, que expresa los anhelos y frustraciones del poeta: sentimientos como el amor, el desengaño o la soledad, y temas sociales y religiosos. En esta corriente destacan entre otros Espronceda, Bécquer y Rosalía de Castro.
  • La poesía narrativa, que recoge leyendas y temas históricos, cultivada por Espronceda, el duque de Rivas y Zorrilla.

Los poetas románticos recogen los temas propios del romanticismo: rechazo del entorno; exaltación sentimental; anhelo de libertad; comunión con la naturaleza, etc.

En cuanto al aspecto formal, se liberan de las normas neoclásicas y realizan considerables innovaciones: experimentan nuevas formas o recuperan otras casi olvidadas, como los romances, y usan la polimetría, es decir, combinan versos y estrofas diferentes en una misma obra.

Sin embargo, la lírica romántica española no cosechó los frutos que se recogieron en otras literaturas europeas, pues no logra desprenderse del tono retórico y afectado, con la excepción de Bécquer y Rosalía de Castro.

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José de Espronceda

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Espronceda es el prototipo de romántico liberal exaltado, como refleja su actitud rebelde frente a la sociedad. Su poesía es un apasionado canto a la libertad, con un estilo inconfundiblemente romántico: brillante, musical y efectista. En su obra destacan dos extensos poemas narrativos, El estudiante de Salamanca y El diablo mundo.

Vida

José de Espronceda nació en Almendralejo (Badajoz) en 1808. Estudió en el Colegio de San Mateo de Madrid. A los quince años creó con sus amigos Ventura de la Vega, y Patricio de la Escosura una sociedad secreta a la que llamaron los Numantinos (1823-1825), según decían, para vengar la muerte de Rafael del Riego. Denunciado por ello en 1825 fue desterrado a un monasterio de Guadalajara durante cinco años. Posteriormente viajó por Portugal, Bélgica, los Países Bajos, Francia e Inglaterra —donde se enamoró de Teresa Mancha, hija del coronel liberal emigrado Epifanio Mancha— en su condición exiliado liberal. Participó en las oleadas revolucionarias de 1830 junto con unos antiguos amigos suyos. En 1838 Teresa se apartó de Espronceda y poco después murió.
A partir de aquí Espronceda se dedicó a la política y al periodismo. Se enroló en la Milicia Nacional llegando a ser Primer Teniente de la Compañía de Cazadores de Madrid. En 1841 es nombrado secretario de la Legación española en La Haya y poco después es elegido diputado progresista en Almería. Fue elegido parlamentario ante las Cortes Generales, en 1842 por el Partido Progresista. Murió a los treinta y cuatro años de una infección en la garganta en ese mismo año de 1842, cuando se iba a casar con Bernarda de Beruete.

Obra

Espronceda es esencialmente poeta, aunque también escribió una novela histórica y obras de teatro.

Su formación literaria neoclásica se hace patente en sus poemas juveniles, como el extenso poema narrativo incompleto Pelayo, que trata sobre la conquista de España por los musulmanes.

En el exilio conoció directamente el romanticismo inglés. En sus poemas se nota cada vez más esta influencia, mientras que la huella del neoclasicismo va desapareciendo. Composiciones de esta época son: Himnos al Sol y Óscar y Malvina.

Su poesía, plenamente romántica, se desarrollo a su regreso a Madrid. Crea composiciones líricas más personales y más exaltadas, que versan sobre diversos temas. Así pues, algunos de sus poemas versan sobre los marginados sociales, con los que se identifica, porque él también se siente un rebelde que rechaza las convenciones sociales; ejemplo de ello sería la Canción del pirata. En otras composiciones se lamenta por la juventud perdida, o bien expresa sus ideales.

A continuación vemos una imagen con un fragmento de la obra, la Canción del pirata.

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Estilo

El estilo literario de Espronceda es, en general, grandilocuente y enfático: la expresión de un temperamente apasionado. Las imágenes llenas de violentos contrastes, los frecuentes cambios métricos, los versos rítmicos y sonoros, la abundante adjetivación efecticista, las interrogaciones retóricas, las exclamaciones..., dan a su poesía un gran poder de evocación y una brillante musicalidad.