LA POESÍA ROMÁNTICA

En la poesía romántica podemos distinguir dos tendencias:

  • La poesía lírica intimista, que expresa los anhelos y frustraciones del poeta.
  • La poesía narrativa, que recoge leyendas y temas históricos.

Los poetas románticos recogen los temas propios del movimiento: rechazo del entorno, exaltación sentimental, anhelo de libertad, comunión con la naturaleza, etc.
Se liberan de las normas neoclásicas y realizan considerables innovaciones; experimentan nuevas formas o recuperan otras casi olvidadas.
La lírica romántica española no cosechó los frutos que se recogieron en otras literaturas europeas, pues no logra desprenderse del tono retórico y afectado.




JOSÉ DE ESPRONCEDA


Nació en Almendralejo en 1808.
A los quince años creó con sus amigos Ventura de la Vega, y Patricio de la Escosura una sociedad secreta a la que llamaron los Numantinos, según decían, para vengar la muerte de Rafael del Riego. Fue desterrado a un monasterio de Guadalajara durante cinco años. Después viajó por Portugal, Bélgica, los Países Bajos, Francia e Inglaterra donde se enamoró de Teresa Mancha.
Participó en las oleadas revolucionarias de 1830 junto con unos antiguos amigos suyos.
En 1833 con la que regresó a España, junto con otros liberales, gracias a la amnistía declarada por la muerte del soberano Fernando VII, en 1833. En 1838 Teresa se apartó de Espronceda y poco después murió.
A partir de aquí Espronceda se dedicó a la política y al periodismo. Se enroló en la Milicia Nacional llegando a ser Primer Teniente de la Compañía de Cazadores de Madrid. Fue nombrado secretario de la Legación española en La Haya y poco después es elegido diputado progresista en Almería y elegido parlamentario ante las Cortes Generales, en 1842 por el Partido Progresista.
Murió a los treinta y cuatro años de garrotillo en ese mismo año de 1842, cuando se iba a casar con Bernarda de Beruete.